La Asociación de Trabajadoras de Hogar de Vizcaya se emplea a fondo, desde 1986, para defender a las mujeres atrapadas en este tipo de ‘empleo’, para denunciar su situación y para pedir que se les condedan los derechos que ya tienen hace tiempo las demás personas trabajadoras.
Porque los derechos laborales de estas mujeres o no existen o se encuentran están muy disminuidos: están fuera del Estatuto de los Trabajadores y del Regimen General. Y las mínimas condiciones del ‘Regimen Especial’ tampoco se aplican, ante la pasividad de la Inspección de Trabajo. Y las que están casadas, con la ayuda de la declaración conjunta y de la pensión de viudedad, se ven empujadas a la economía sumergida. ¿Cómo es que se mantiene esta situación?