El feminismo y la rebelión por el clima tienen que ser aliadas

Comparto la entrevista que me hizo recientemente el periódico Noticas de Navarra:

PAMPLONA– María Pazos Morán, experta en economía feminista y autora del libro Contra el patriarcado, participó ayer en el foro de la Red de mujeres activas por el clima-Emakumeoklima con la ponencia titulada Economía feminista ante el colapso climático, en la que destacó el papel esencial de las mujeres para combatir el cambio climático.

¿Cuál es la situación actual de la sociedad con respecto al cambio climático?

-Estamos ante una crisis multidimensional. Tenemos una desigualdad social cada vez mayor, la cual es importante para las mujeres, la raza, el entorno rural y urbano, la condición de inmigrante… Y una crisis ecológica y demográfica. Pero ahora lo fundamental y urgente es que estamos a las puertas del cambio climático abrupto. Estamos en medio de la sexta extinción, aunque se minimiza el problema.

¿Qué relación tiene el feminismo con el cambio climático?

-Las mujeres estamos más afectadas, más preocupadas y más preparadas, pero no estamos donde tenemos que estar. Esta es la brecha de género en el cambio climático. Las mujeres tenemos mucho que aportar, y la economía feminista desafía todas las premisas de lo que está pasando y denuncia por qué hemos llegado hasta aquí. Hay un antecedente, que es el hombre dominador. El patriarcado se va adaptando a los distintos sistemas económicos y todo conduce al capitalismo, donde surge el hombre económico moderno, que es por definición egoísta. La naturaleza se convierte en el capital natural, y las mujeres formamos parte de esa naturaleza. El exceso de consumo depreda el medio ambiente irreparablemente, y la finalidad de la economía tiene que ser satisfacer las necesidades de todos y todas dentro de los límites del planeta.

¿De qué manera se podría cambiar esta situación?

-Hay que eliminar lo contaminante y potenciar lo no contaminante, que es lo socialmente útil y curiosamente lo femenino. Hay que potenciar los empleos en los cuidados, la sanidad, la educación o la cultura;que los que se tengan que perder en los sectores contaminantes se sustituyan por otros limpios. La atención a las personas no contamina, y todos esos sectores básicos tienen que ser públicos.

¿Qué elementos contaminantes habría que eliminar?

……. Leer la entrevista completa aquí  

 

Imprescindible entrevista a Simone de Beauvoir en 1975

Un amigo me manda la entrevista en TV a Simone de Beauvoir publicada en este blog.

E impresionante la lucidez, la rotundidad y la eloquencia de Simone de Beauvoir.

Me resulta especialmente interesante ver, desde 44 años después, su descripción certera de cómo los hombres se emplean colectivamente para mantener su dominación sobre el colectivo de las mujeres. O sea, el patriarcado.

Muy interesante su visión de cómo se oprime a las mujeres a través del matrimonio, la maternidad y la precariedad laboral. Pone en primer plano la independencia económica de las mujeres como condición para su liberación. La participación en el empleo como vía para la participación social, para salir del encierro entre las cuatro paredes del llamado «hogar». Sí, el empleo, ¿el empleo! ¡El empleo digno, claro, pero el empleo! Los ingresos propios suficientes para la independencia económica.

Critica la sobreexplotación de las mujeres trabajadoras sometidas a dobles jornadas y aboga por que los hombres compartan el 50% de las tareas de cuidado.

Ah, y crítica duramente a los compañeros progres que, como sucede aún, nos cuentan que somos burguesas porque luchamos por reivindicaciones que atañen a todas las mujeres de todas las clases sociales. Sí, sí, de todas. Los ompañeros que nos dicen que el abandonamos la lucha contra el capitalismo, cuando lo que sucede es que ellos quieren mantener su primacía y no quieren ni oir hablar de patriarcado, de división sexual del trabajo. En tiempos de Simone de Beauvoir nos decían que teníamos que esperar a que resolviéramos la «contradicción principal», o sea la de clase. Ahora nos dicen qeu el feminismo guai, el del 99%, es solamente contra el capitalismo, de patriarcado nada de nada. Las mujeres oprimidas por el capitalismo y solo por el capitalismo. ¡A otro perro con ese hueso, compañeros!

Otro aspecto muy interesante es su crítica alpapel de los organismos «de igualdad» que pretenden maquillar la desigualdad, hacer como que se hace algo… Lo llama «mixtificación», ni más ni menos. También lo hacía María Telo, y otras feministas independientes. En fin, seguimos debatiendo. La entrevista tiene mucha más tela. !Disfrutadla!

 

Entrevista en Temas de Psicoanálisis

Carme García Gomila, Codirectora de la revista Temas de Psicoanálisis, me ha hecho una entrevista. Me ha encantado el diálogo con ella; es estupendo comprobar que podemos entendernos muy bien desde distintas disciplinas, todas tan necesarias para el feminismo.

Aquí copio el principio, y luego el link a la entrevista completa.

Temas de Psicoanálisis.─ Para centrar a nuestros lectores sobre su personalidad, su postura y su ideología citamos la primera frase que usted vierte en la Introducción de su libro Contra el patriarcado,  donde muestra una denuncia clara y contundente sobre  el tema: «El título de este libro refleja la tesis que le inspira: el patriarcado provoca enormes sufrimientos a toda la población y, en alianza con el capitalismo, está conduciendo a la humanidad a su propia extinción. Para detener esta carrera desenfrenada hacia la catástrofe, para construir una sociedad justa, feliz y sostenible, en definitiva, para que tanto sufrimiento deje de existir, debemos trabajar contra el sistema patriarcal». Pero, ¿podría explicar cuáles han sido sus inicios en la lucha feminista? Sobre todo en qué momento histórico se produjo.

María Pazos.─ Cuando tenía 13 años me preguntaron a qué me quería dedicar de mayor y contesté que quería ser feminista. Debía haber atrapado al vuelo la palabra porque no tenía acceso a lecturas ni lo había hablado con nadie. Pero estaba convencida de que las mujeres y las niñas debemos rebelarnos ante la desprotección y la falta de derechos que sufrimos. Recuerdo que me repetía: ¿cómo es posible que el gobierno no proteja a las mujeres y a las criaturas contra un cabeza de familia maltratador, sino que por el contrario avale su autoridad absoluta? Entonces yo aún creía que esos cabezas de familia eran casos aislados de locura, luego entendería mucho más.

En la universidad participé en grupos de mujeres más o menos informales. En 1976 entré en el recién creado Frente de Liberación de la Mujer y después en otros grupos. Era una época en la que coincidía la ola feminista de aquellos años con el fin de la dictadura en España.

TdP.─ ¿Cuándo empezó a poner al servicio de las políticas de igualdad de la mujer sus conocimientos de matemáticas y economía?

M. Pazos.─ Eso fue más difícil. Durante mucho tiempo envidiaba a otras compañeras que podían dedicarse al feminismo desde sus profesiones; a mí me parecía difícil siendo matemática. Pero me fui orientando hacia la investigación y trataba de elegir los temas que me interesaban.

En el año 2000 conseguí un puesto en la Dirección de Estadística de la OCDE, pero en cuanto pude me pasé a la División de Política Social donde estuve al cargo de los modelos de microsimulación de impuestos y prestaciones (llamados tax-benefit). Mi tarea era eminentemente técnica, pero para construir esos modelos tenía que estudiarme las regulaciones de los (entonces) veintinueve países miembros. Esta experiencia me permitió especializarme en la comparación internacional de sistemas de política social y en el estudio de sus impactos; un asunto fascinante.

En 2004, poco después de volver de París, el Instituto de Estudios Fiscales me permitió iniciar una línea de investigación sobre Políticas Públicas e Igualdad de Género (estábamos en el inicio de la llamada “Ola Zapatero”). A partir de ahí me pude dedicar a tiempo completo a esos temas. La verdad es que he encadenado golpes de suerte; aunque también me ha costado buscármelos.

Leer la entrevista completa en la revista Temas de Psicoanálisis

María Telo, la sucesora de Campoamor

Aquí os dejo la conferencia que di sobre María Telo en el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales hace unos meses:

«María Telo, la sucesora de Campoamor«.

Estoy enormemente agradecida a Mati Sy que la grabó y la subió a YouTube.

Me siento feliz de haber aportado mi granito de arena a la memoria de María Telo, esta gran maestra feminista silenciada. En la conferencia trato de contar su trayectoria, su activismo feminista y sus logros, particularmente la reforma del Código Civil de 1975 que eliminó, entre otras terribles discriminaciones, la llamada «licencia marital», o sea el permiso del marido sin el que las mujeres casadas no podían realizar ni las más elementales operaciones.

Clara Campoamor, en su libro «Mi pecado mortal. El voto femenino y yo», nos explica el altísimo precio que tuvo que pagar por haber conseguido el derecho al voto para las mujeres españolas. Casi todas las mujeres que consiguen un hito histórico feminista son castigadas. En la coferencia me pregunto cuál sería el «pecado mortal» de María Telo que la condujo al ostracismo, y desarrollo mi hipótesis: María Telo consiguió una reforma importantísima en un momento inconveniente.Pero no solamete eso. Maria Telo era una feminista demasiado avanzada para su época, que no rebajó sus propuestas radicales ni se plegó a las «conveniencias». Y algunas cosas más….

Aquí está. ¡Espero que os guste!

Un programa económico feminista para el nuevo gobierno

El nuevo gobierno tiene la oportunidad de demostrarnos a las mujeres españolas que está decidido a dar un golpe de timón para romper con la senda de desigualdad que las políticas públicas han transitado hasta ahora.

Un Ministerio de Igualdad no es mala noticia. Sin embargo, ya en 1995 en el Congreso de Pekín de la ONU se explicitó que no basta con organismos de igualdad que lleven a cabo las llamadas “políticas de igualdad”. Estas políticas siempre suponen menos del 1% del total del presupuesto público (el Ministerio de Igualdad en 2009 tuvo 81 millones de euros, el 0,47%). Por tanto, no se trata de que el Ministerio de Igualdad haga lo que pueda desde la marginalidad, sino de cambiar la corriente principal de las políticas públicas (la mainstream; de ahí el  términomainstreaming de género).

Seguir leyendo en eldiario.es »

Reforma de los permisos: una batalla crucial

Por fin el Pleno del Congreso de los Diputados va a debatir la reforma de los permisos propuesta por la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA) y recogida en una Proposición de Ley por Unidos Podemos-En Comu-Podem-En Marea. La reforma es una demanda social y aparentemente no tiene detractores. Pero en la tramitación se evidenciará el modelo de sociedad que defiende cada partido, y de la atención pública a esas diferencias depende el resultado.

Tradicionalmente, bajo la asunción de que a nosotras se nos da de maravilla y a ellos se les da fatal, se nos ha adjudicado a las mujeres la tarea de «criar ciudadanos» (Rousseau); y por supuesto la ciudadanía plena a los hombres. Hoy hemos comprendido que, si queremos una sociedad de personas sustentadoras y cuidadoras en igualdad, debemos potenciar que los hombres cuiden tanto como las mujeres. Y para ello es crucial un sistema de permisos que se lo permita. No estamos hablando de obligar (cada persona es libre) sino de permitir. Permitir a los hombres ser corresponsables por encima de las presiones sociales, educacionales y empresariales que hoy empujan a las mujeres a ser las principales cuidadoras y a los hombres a ser «ayudantes».

Seguir leyendo en eldiario.es »

Permisos de paternidad y maternidad a reforma: trampas muy disimuladas

Cuanto más avanza el  consenso social a favor de repartir equitativamente el cuidado y el empleo entre hombres y mujeres (o sea, eliminar la división sexual del trabajo), más se complican las regulaciones de los permisos. En nuestro país hay 3 reformas propuestas: la de UP_ECP-EM, que adoptó el diseño de la PPIINA; la del PSOE y la de Ciudadanos.

Mientras que el diseño de la PPIINA es fácil de explicar (en este video de 2 mn. está todo), las otras dos reformas están llenas de «letra pequeña». Son regulaciones con tantos entresijos que es desesperante tratar de entenderlas y de explicarlas. Hay cláusulas aparentemente contradictorias. Por ejemplo, Ciudadanos justifica los permisos transferibles (que llama «de libre distribución entre progenitores») en aras de la «libertad de elección familiar», pero luego pone las 10 semanas intransferibles «ininterrumpidas», impidiendo a las personas progenitoras que elijan organizarse y turnarse como les convenga. O sea: libertad de elegir según qué.

Leyendo las Proposiciones de Ley nos encontramos con muchas complicaciones aparentemente innecesarias, como si quienes las hubieran redactado no tuvieran el don de la economía del lenguaje. Sin embargo, estas complicaciones no son nuevas y tienen una función: mediante argucias similares se ha conseguido que en la mayoría de los países europeos actualmente las mujeres cuiden a tiempo completo a sus criaturas practicamente el primer año completo (por lo menos) y que los hombres no se queden nada o casi nada de tiempo solos al cargo del bebé.

Claro, que si nos dijeran que iban a aprobar una Ley con ese efecto la rechazaríamos. Por eso todo se complica de tal forma que esos efectos no son evidentes sin conocer a fondo las experiencias de otros países. Además, la casuística se hace más variada. Incluso, tanto en otros países como en las regulaciones propuestas, cualquier afirmación podrá contradecirse con el argumento de que hay excepciones. El criterio de simplicidad es uno de los que deberían regir la actividad legislativa en democracia, precisamente porque legislar engorrosamente provoca indefensión en la ciudadanía.

El conocimiento de la realidad se dificulta aún más porque tampoco se publican ciertos datos clave, como por ejemplo el uso a tiempo parcial del actual permiso de paternidad español, o en qué medida las mujeres islandesas compatibilizan el permiso a tiempo parcial con la reducción de jornada por la parte que les tocaría ir a trabajar, convirtiéndose así en cuidadoras a tiempo completo a la mitad de paga. O, en los países en los que el permiso se puede tomar hasta los 12 años como en Suecia, tampoco se publica regularmente la edad a la que se lo van cogiendo los padres.- son datos que exigen estudios sociológicos, y para ello hay que tener interés en promovoerlos.

Pero sí hay una norma social en cada país que al final se descubre (aunque a veces hay conocer mucho un país para desvelar algunos secretos bien guardados que una vez descubiertos no te niega nadie), por mucho que haya casos minoritarios que la esconden (la «disfunción narcotizante»). Y esa norma social es la que sufren las mujeres. Y no es lo mismo el efecto de unos permisos que resultan en un uso tan desigual en Suecia que el efecto de la misma reforma en países con alto nivel de paro y de precariedad femenina como Estonia o España. A este respecto, debemos preguntarnos cómo es que Ciudadanos reivindica el modelo sueco precisamente para los permisos (muy desiguales allí), pero no para todo lo demás, que es lo que sí está bien en Suecia (en este artículo lo explico: «El ‘modelo nórdico’ de Ciudadanos«)

Por todo ello, y considerando que estamos en un momento crucial, he elaborado este documento de comparación entre las reformas que hay actualmente propuestas en España:

Comparación de las reformas de los permisos propuestas y su uso esperado

De vuelta y de estreno

Durante los últimos meses he estado ausente de este blog, pero ha sido por una buena causa: estaba encerrada escribiendo mi nuevo libro «Contra el patriarcado. Economía feminista para una sociedad justa y sostenible«.

Estoy muy agradecida a Ana De Miguel y a Yayo Herrero por haber aceptado presentarlo conmigo este jueves 14 de Junio a las 19:00 en Traficantes de Sueños. Es una gran fortuna poder contar con sus aportaciones desde dos perspectivas fundamentales: la teoría feminista de Ana de Miguel y la perspectiva ecologista de Yayo Herrero.

Vivimos un momento emocionante y esperanzador. A la nueva ola feminista, y no por casualidad, se le ha juntado el cambio político: un presidente que se declara feminista, un gobierno con más mujeres que hombres (por primera vez en la historia de este país); mujeres feministas conocidas ocupando carteras y cargos importantes; una Vicepresidencia con la autoridad de Igualdad (también por primer vez)…

Las encuestas han aplaudido estos gestos, mostrando que la ciudadanía está por el cambio; por dar al nuevo gobierno el respaldo que necesita para la tarea de reconstruir lo destruido y no solo eso: de acometer los cambios estructurales largamente aplazados para atender el grito desesperado de todas las personas que están sufriendo; para reconocer los derechos humanos a todas y a todos.

No es fácil pero es posible. Lo argumento en este artículo titulado «Un programa económico feminista para el nuevo gobierno«. No solamente es posible sino que es urgente, porque ni las mujeres, ni la sociedad ni el planeta podemos esperar. El problema es que ese cambio perjudica los multimillonarios intereses de una minoría, y esa minoría está muy bien orgnizada y controla los hilos del poder. El gobierno tiene que ser valiente y no ceder ante las fuerzas reaccionarias.

Nosotras seguiremos reivindicando nuestros derechos, apoyando a quien nos defienda y criticando a quien nos traicione. Como decimos en las manifestaciones: ¡Aquí estamos las feministas!

¡Nos vemos este jueves para seguir debatiendo y celebrando!

Un permiso de paternidad igual al de maternidad para luchar contra la brecha salarial

El 22 de febrero, Día por la igualdad salarial, es buen momento para recordar que la brecha salarial entre hombres y mujeres no ha disminuido en Europa durante las últimas décadas; y que en España ha aumentado sustancialmente desde 2010. Mucho después de que las mujeres se incorporaran masivamente al empleo formal, y cuando ya constituyen el 60% de las personas tituladas universitarias en Europa, ya pocas personas sostienen que la reducción de la brecha salarial es solo cuestión de tiempo.

Así,  la Comisión Europea declara: «Las tareas de cuidado no están igualmente repartidas; el cuidado de personas dependientes es mayormente realizado por mujeres; las mujeres se toman muchos más permisos parentales; escasean las escuelas infantiles y los servicios de atención a la dependencia». Y añade: «Estos fenómenos tienen un impacto negativo en el desarrollo laboral, en la promoción y en el salario». ¡Excelente! Después de décadas promocionando el «derecho» de las mujeres a las reducciones de jornada y a las excedencias, nunca es tarde para llegar a la evidencia.

En cuanto a las soluciones, ha quedado atrás la confianza en que los empleos femeninos podrían protegerse con prohibiciones del despido durante los permisos de maternidad o las reducciones de jornada. Estas medidas no han evitado que el 45% de las madres españolas pierda su puesto de trabajo después del permiso de maternidad. Y, aunque esto es difícil de cuantificar, resulta obvio que estas «protecciones» acrecientan la desventaja comparativa de las mujeres frente a una mano de obra masculina cada vez más disponible. Por otro lado, se comprende que las exiguas subvenciones a la contratación no compensan ese factor, y desde luego no estimulan la promoción.

Leer entrada completa en eldiario.es