Me he quedado estupefacta al entrar en el Corte Inglés. Esperaba encontrar, en estos días navideños tan entrañables, un sinfín de artículos de regalo para disfrutar de juegos colectivos como aquél del amigo invisible. Pues no, según entré, solo vi pantallas. Un amplio espacio casi vacío, solo poblado por pantallas de todos los tamaños y variedades. Subiendo las escaleras, más y más pantallas.
Vaya, me dije, esto debe de ser lo que le oí al Presidente del Gobierno en la televisión: «el objetivo de la digitalización«. Y, ahora que lo pienso, ¿por qué ese es un objetivo? No digo que no sirva absolutamente para nada, pero algo que sirve para algo es un medio, ¿no? Sigue leyendo →
La gente de NHU de Lavapies me ha hecho una entrevista para su revista. Aquí dejo el pdf de la revista entera por si alguien quiere leerla. Me ha encantado echar el ratito con ese equipazo: Nati, Javier, María y Miguel Angel. Gracias, compañeras y compañeros!
El 18 de Junio, muchas feministas nos reunimos en Madrid para exigir que se habilite un espacio propio para la Biblioteca de Mujeres en Madrid. Aquí está ya subido
También os dejo a continuaciónn un articulillo que escribí para la revista de NHU Lavapies.
Biblioteca de Mujeres en Madrid: ¿por qué un espacio propio?
La Biblioteca de Mujeres consta actualmente de unas 30.000 publicaciones de mujeres y sobre mujeres que la bibliotecaria feminista Marisa Mediavilla ha ido acumulando durante 50 años. Después de muchos avatares, este tesoro se encuentra acumulado en los sótanos del Museo del Traje, a la espera de que alguna institución tenga la voluntad política de concederles un espacio propio para que toda la ciudadanía pueda leerlos. Sigue leyendo →
Este verano me he embarcado en el Handala, uno de los barcos de la Flotilla de la Libertad que intenta romper el bloqueo al que Israel tiene sometida a la Franja de Gaza.
No he sido una de las valientes que se lanzan desde 2008 a lo que se llama «el tramo final» en múltiples expediciones y resultan atacadas en aguas internacionales por el ejército sionista. Yo solamente he hecho el tramo Denia – Martigues (cerca de Marsella). Agradezco la oportunidad de poner mi granito de arena y de vivir esta experiencia maravillosa de solidaridad con el pueblo palestino.
Dejo aquí un power point que he preparado con algunas fotos y referencias, para las compañeras del Fórum Feminista de Madrid y para quien quiera verlo:
Estoy contenta porque para este 8M (a las 10:30 en el Archivo Histórico Nacional) se anuncia un homenaje a María Telo organizado por el «Club de las 25».
Este es el segundo homenaje que se le hace a María Telo por parte de alguna asociación feminista, al menos después de su muerte en 2014. El primero lo organizamos en la PPIINA ese mismo año. Aquí están la noticia y los materiales.
Parece que ahora todo lo que pasó en las residencias durante los confinamientos se reduce a que Ayuso impidió que se trasladara a las/los residentes a los hospitales en Madrid. Esto oculta dos asuntos:
1) El horror de las residencias ocurrió en todas las CCAA. Sí, en todas las CCAA. Esto está bien documentado. Por ejemplo, Miguel Vázquez, portavoz de La Plataforma por la Dignidad de las Personas Mayores en las Residencias (Pladigmare) declara en este artículo de publico.es:
(Ponencia en el acto del Forum de Política Feminista, Valladolid, 2021, y escrita para el libro de próxima publicación por el FPF)
De la situación económica de las mujeres a la estructura patriarcal: ¿qué lugar ocupan las diferentes manifestaciones de opresión sobre las mujeres?
El feminismo ha sacado a la luz que las mujeres proporcionan la mayoría de los cuidados en el hogar en condiciones precarias, a base de dobles jornadas extenuantes o en situación de dependencia económica, mientras que los hombres han pasado de estar ausentes a ser simples ayudantes o «pinches» en esas tareas
Esta sobrecarga de los cuidados sobre las espaldas de las mujeres tiene su envés en la otra cara de la división sexual del trabajo: un mercado de trabajo donde las mujeres ocupan las posiciones peor pagadas y más inestables, cuando no directamente en el sector informal, mientras que los hombres obtienen los puestos más cualificados a pesar de tener menor nivel de estudios.
El resultado es una discriminación económica brutal, como se muestra en el siguiente gráfico: las mujeres son mayoría en las categorías que no proporcionan suficientes ingresos para una vida económica independiente (personas ocupadas a tiempo parcial, paradas, inactivas sin pensiones de jubilación)
Comparto la entrevista que me hizo recientemente el periódico Noticas de Navarra:
PAMPLONA– María Pazos Morán, experta en economía feminista y autora del libro Contra el patriarcado, participó ayer en el foro de la Red de mujeres activas por el clima-Emakumeoklima con la ponencia titulada Economía feminista ante el colapso climático, en la que destacó el papel esencial de las mujeres para combatir el cambio climático.
¿Cuál es la situación actual de la sociedad con respecto al cambio climático?
-Estamos ante una crisis multidimensional. Tenemos una desigualdad social cada vez mayor, la cual es importante para las mujeres, la raza, el entorno rural y urbano, la condición de inmigrante… Y una crisis ecológica y demográfica. Pero ahora lo fundamental y urgente es que estamos a las puertas del cambio climático abrupto. Estamos en medio de la sexta extinción, aunque se minimiza el problema.
¿Qué relación tiene el feminismo con el cambio climático?
-Las mujeres estamos más afectadas, más preocupadas y más preparadas, pero no estamos donde tenemos que estar. Esta es la brecha de género en el cambio climático. Las mujeres tenemos mucho que aportar, y la economía feminista desafía todas las premisas de lo que está pasando y denuncia por qué hemos llegado hasta aquí. Hay un antecedente, que es el hombre dominador. El patriarcado se va adaptando a los distintos sistemas económicos y todo conduce al capitalismo, donde surge el hombre económico moderno, que es por definición egoísta. La naturaleza se convierte en el capital natural, y las mujeres formamos parte de esa naturaleza. El exceso de consumo depreda el medio ambiente irreparablemente, y la finalidad de la economía tiene que ser satisfacer las necesidades de todos y todas dentro de los límites del planeta.
¿De qué manera se podría cambiar esta situación?
-Hay que eliminar lo contaminante y potenciar lo no contaminante, que es lo socialmente útil y curiosamente lo femenino. Hay que potenciar los empleos en los cuidados, la sanidad, la educación o la cultura;que los que se tengan que perder en los sectores contaminantes se sustituyan por otros limpios. La atención a las personas no contamina, y todos esos sectores básicos tienen que ser públicos.
E impresionante la lucidez, la rotundidad y la eloquencia de Simone de Beauvoir.
Me resulta especialmente interesante ver, desde 44 años después, su descripción certera de cómo los hombres se emplean colectivamente para mantener su dominación sobre el colectivo de las mujeres. O sea, el patriarcado.
Muy interesante su visión de cómo se oprime a las mujeres a través del matrimonio, la maternidad y la precariedad laboral. Pone en primer plano la independencia económica de las mujeres como condición para su liberación. La participación en el empleo como vía para la participación social, para salir del encierro entre las cuatro paredes del llamado «hogar». Sí, el empleo, ¿el empleo! ¡El empleo digno, claro, pero el empleo! Los ingresos propios suficientes para la independencia económica.
Critica la sobreexplotación de las mujeres trabajadoras sometidas a dobles jornadas y aboga por que los hombres compartan el 50% de las tareas de cuidado.
Ah, y crítica duramente a los compañeros progres que, como sucede aún, nos cuentan que somos burguesas porque luchamos por reivindicaciones que atañen a todas las mujeres de todas las clases sociales. Sí, sí, de todas. Los ompañeros que nos dicen que el abandonamos la lucha contra el capitalismo, cuando lo que sucede es que ellos quieren mantener su primacía y no quieren ni oir hablar de patriarcado, de división sexual del trabajo. En tiempos de Simone de Beauvoir nos decían que teníamos que esperar a que resolviéramos la «contradicción principal», o sea la de clase. Ahora nos dicen qeu el feminismo guai, el del 99%, es solamente contra el capitalismo, de patriarcado nada de nada. Las mujeres oprimidas por el capitalismo y solo por el capitalismo. ¡A otro perro con ese hueso, compañeros!
Otro aspecto muy interesante es su crítica alpapel de los organismos «de igualdad» que pretenden maquillar la desigualdad, hacer como que se hace algo… Lo llama «mixtificación», ni más ni menos. También lo hacía María Telo, y otras feministas independientes. En fin, seguimos debatiendo. La entrevista tiene mucha más tela. !Disfrutadla!