¡Socorro, a las mujeres nos quieren dar!

Debemos preguntarnos cómo es que, durante toda la llamada crisis, las únicas políticas no cuestionadas, e incluso ampliadas, han sido las relacionadas con el matrimonio y la maternidad. En el IRPF se han introducido nuevas desgravaciones familiares y se ha mantenido la tributación conjunta de los matrimonios (eso sí, evitando en todo momento nombrarla); en las leyes de rebaja de las pensiones se han introducido compensaciones por maternidad; se ha alargado hasta los 12 años de la criatura el derecho a reducción de jornada; y así sucesivamente.

Sin embargo, el presupuesto para los servicios públicos se ha reducido; el legislado aumento en 2 semanas del permiso de paternidad sigue congelado; y las reformas laborales han aumentado la “flexibilidad en el empleo”. Así, tenemos una mano de obra en general cada vez más precaria, con más disponibilidad para la empresa, y una mano de obra femenina que es invitada a descolgarse del empleo cuando hay alguien a quien cuidar.

Para ello se ofrecen a las mujeres incentivos y promesas de futuro, pero no ingresos suficientes. Las prestaciones para el cuidado son misérrimas y no generan derecho a prestaciones de desempleo. Y, por supuesto, no se les ofrece la posibilidad de compatibilizar empleo de calidad con maternidad.

También se han reducido los recursos para paliar las consecuencias de este modelo desigual, que ya eran escasos. Muchas mujeres mayores siguen teniendo que malvivir con una pensión no contributiva de 368 euros, sin que nadie se acuerde de que en su día se les ofrecieron “facilidades” que terminaron costándoles su empleo. Los servicios de atención a las víctimas de violencia de género están cada vez más desbordados y con menos medios. Poco o nada se les ofrece a las que quieren abandonar su situación de dependencia económica, que ya es una situación violenta en sí misma.

En este contexto, Ciudadanos nos propone una “extensión de los permisos de maternidad y paternidad… en 8 semanas respecto a las 18 semanas actuales, con lo que ambos progenitores pasarían a tener 8 semanas iguales e intransferibles cada uno y otras 10 semanas que podrán ser compartidas entre ambos”.

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Cuidadoras welcome

ecientemente se ha celebrado en Madrid el I Congreso de Empleo de Hogar y Cuidados. Hay que empezar felicitando al Ayuntamiento de Madrid por haber acogido, escuchado y servido de altavoz para el grito de las trabajadoras del sector del cuidado, y especialmente de las empleadas de hogar; lo que no habían hecho los gobiernos municipales anteriores.

Está muy bien que una institución pública se sume a la queja de las personas discriminadas, pero su función primordial es solucionar los problemas y asegurar los derechos dentro de su nivel competencial. ¿Y qué mejor ocasión que un congreso sobre cuidados organizado por un Ayuntamiento para abordar la actual desatención a las personas dependientes y a la infancia, así como la desesperada situación de las personas (mujeres) que están cuidando en el hogar sin derechos por falta de servicios públicos? ¿Acaso no es el objetivo más importante de un Ayuntamiento el bienestar de sus vecinos/as?

El Congreso se centró en los problemas de las empleadas de hogar y de las personas (mujeres) que están súper-explotadas por las empresas de cuidado a domicilio; pero no se trató la responsabilidad del Ayuntamiento en esa situación. Hubiera sido muy de agradecer, por ejemplo, alguna información sobre si se está intentando re-municipalizar y mejorar la atención a domicilio, que actualmente tiene en gran parte adjudicada la empresa EULEN. Más aún aprovechando la presencia de la Primera Teniente Acaldesa y Concejala del Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo.

¿Socialdemocracia sin mujeres?

En la pasada campaña electoral ha tenido lugar un redescubrimiento de la socialdemocracia que, como explica Vicenç Navarro, no es ni más ni menos que la vía democrática al socialismo, aplicando a las políticas sociales el principio “a cada cual según sus necesidades y de cada cual según sus posibilidades”.

Qué bien, dijimos muchas, ahora van a entrar en campaña las políticas de reforma estructural que auparon a Suecia hasta los primeros puestos en igualdad social y de género, en renta per cápita, en competitividad, en buena demografía, etc. Ahora, por fin, todas y todos vamos a tener derechos y vamos a contribuir a la sociedad sin barreras ancestrales.

Pues no, por el momento todo eso no ha pasado. Y la clave está en que nuestros políticos siguen ignorando que este 50% de la población que somos las mujeres puede y debe incluirse en el empleo como los hombres; y que el 50% de la población que son los hombres puede y debe asumir su mitad de los cuidados. No es que nieguen este principio, es que simplemente se olvidan.

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El “modelo nórdico” de Ciudadanos

Ciudadanos plantea una reforma de los permisos de maternidad/paternidad que resulta absolutamente novedosa en nuestro país y que en principio podría parecer atractiva según la enuncian en su programa: “acercarnos al modelo nórdico, con una baja parental más igualitaria de 26 semanas, de las cuales 8 estarían reservadas para cada progenitor, y las 10 restantes podrían ser compartidas”. Esta reforma, dicen, “aumentaría la corresponsabilidad entre los padres, ayudaría a reducir la discriminación de la mujer en el mercado laboral y facilitaría una mejor conciliación laboral”.

Efectivamente, Ciudadanos tiene razón cuando afirma que los permisos son una pieza clave en política social, y cuando explica cómo la actual desigualdad (16 semanas de permiso de maternidad y solamente 2 de paternidad) tiene efectos devastadores en el empleo femenino y en la familia. Pero el problema de su reforma es que, a pesar de su apariencia neutral, se traduciría en que la inmensa mayoría de las madres se tomarían 18 semanas (sus 8 intransferibles más las 10 “compartidas”), mientras que los padres se tomarían 8 semanas; los permisos transferibles (generalmente llamados parentales) actúan siempre como una prolongación de los permisos de maternidad en todos los países.

Así que la pregunta es: ¿por qué proponen un sistema que llaman “más igualitario”, cuando ya estábamos a las puertas de conseguir un sistema verdaderamente igualitario?

La PPIINA lleva 10 años trabajando por el aumento del permiso de paternidad hasta alcanzar las 16 semanas, de tal manera que los permisos sean de igual duración para cada persona progenitora, completamente intransferibles como los demás derechos sociales, y pagados al 100% como ahora está el permiso de maternidad.

Ya en 2012, la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados reconoció por unanimidad que esta reforma es necesaria, aunque no llegaron a dar el paso de aprobarla; a la hora de la verdad siempre había otras cosas más importantes que impedían que la propuesta llegara al orden del día del Pleno.

Y hete aquí que ahora Ciudadanos pone en primer plano su “novedosa” propuesta, ignorando todo el proceso parlamentario anterior. Además, proponen que se lleve a cabo en los primeros 100 días de la legislatura y de golpe, sin ni siquiera calendario de implantación progresiva. Se acabó, pues, la relegación del tema de los permisos a la Comisión de Igualdad; se acabó también el teatro de que “la situación económica no lo permite”; esta propuesta va en serio y no es momento de escatimar.

¿Por qué tiene Ciudadanos tanta urgencia en reformar los permisos? Y sobre todo, ¿conseguirá convencer a los demás partidos de que abandonen su compromiso con la equiparación del permiso de paternidad al de maternidad, para votar por su reforma, aplazando así la igualdad real de los permisos “sine-die”?

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Entrevista en Más de la Mitad (por Cristina Andujar)

Cristina Andujar me ha hecho esta entrevista para el blog Más de la Mitad, de 20 Minutos. Ha sido una experiencia muy agradable conversar con ella, y el resultado me ha encantado. ¡Muchas gracias, Cristina! Ahí va su artículo:

María Pazos Morán es una de las mujeres que piensan que una sociedad  en igualdad es posible y por ello pone todo su empeño y experiencia en conseguir este objetivo. Más en concreto, se centra en el análisis de políticas económicas necesarias para avanzar en la igualdad de género.

La inquietud y compromiso de María con los derechos de las mujeres no surge de la nada “Esto es algo que lo ves desde pequeña, todas lo hemos vivido en la familia, de entrada ya desde la más tierna infancia, nos discriminan frente nuestros hermanos, tenemos mucha menos libertad de movimiento,  muchas menos oportunidades y vemos también que nuestras madres están discriminadas”. Es inevitable que una mujer se sienta identificada al leer estas palabras, pues muchas podemos pensar que es algo que solo pasa en nuestra familia. Pero si miramos a nuestro alrededor comprobaremos que no es un caso aislado que sólo sucede en nuestro hogar sino sistémico.

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