(Artículo publicado en la Revista NHU Lavapies – Latina – Embajadores Noviembre 2025 )
Tras el «alto el fuego» Trump, que no ha detenido el genocidio, hay quien alberga esperanza de que Israel-EEUU acepten algún día un Estado palestino. ¿Pero es eso realista a la luz de la historia del sionismo? Veamos.
Wikipedia: «El sionismo es una ideología y movimiento político nacionalista que propuso desde sus inicios el establecimiento de un Estado para el pueblo judío en Palestina, una región que corresponde a la antigua Tierra de Israel en la cultura judía».
Dato: la Biblia y otros textos pueden decir misa, pero no hay hechos históricos que respalden esa creencia. Es cierto que había judíos en la zona desde hace 3.000 años, pero no eran los únicos ni la mayoría. De hecho, a mediados del siglo XIX Palestina estaba habitada por medio millón de personas, en su mayoría musulmanes, aunque también había 60.000 cristianos y cerca de 20.000 judíos, todos conviviendo sin grandes tensiones.
Relato de Israel: «El pueblo judío ha construido un vergel en un desierto inhabitado». Dato: En 1947, tras más de medio siglo de afluencia de judíos, estos ya constituían el 30% de los 2.100.000 de las personas que habitaban Palestina. Entonces, la famosa Resolución 181 les asignó para la creación de un Estado judío el 55% del territorio, una zona con casi tantos árabes como judíos.
En marzo de 1948, el mando sionista pone en marcha el «Plan D» para limpiar de palestinos el futuro Estado judío. Es AL Nakba (la catástrofe): más de 500 aldeas destruidas, miles de asesinados y 750.000 expulsados a campamentos de refugiados en Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania y la Franja de Gaza.
El 14 de mayo de 1948 los británicos se retiran y una hora después se proclama el Estado de Israel, inmediatamente reconocido por EEUU y por la URSS. Tras 8 meses de guerra con Líbano, Egipto, Irak y la Legión árabe jordana, Israel aumenta su territorio un 23% más de lo que le otorgaba la resolución 181. Jordania se anexiona Cisjordania y Jerusalén Oriental; y la Franja de Gaza queda bajo control militar egipcio.
Insaciable, Israel sigue expandiéndose con ocupaciones y matanzas. La ONU emite declaraciones condenatorias que no tienen ningún efecto. Los palestinos se levantan esencialmente tirando piedras (Intifada). La OLP, después de una fase de lucha armada, reconoce al Estado de Israel pero Israel no reconoce ningún supuesto Estado Palestino en los territorios que ahora tiene ocupados en su totalidad. Siguen los asentamientos de colonos destruyendo casas de palestinos, el bloqueo de Gaza, el muro del apartheid en torno a Cisjordania…
El 7 de Octubre de 2023 se produjeron los ataques de Hamas a los que Israel respondió con el genocidio que estamos viviendo en directo, todo por «el derecho a defenderse» y para liberar a los rehenes.
Dato: Israel estaba avisado por EEUU, por Egipto e incluso por Consejo de Seguridad Nacional de Israel. Hamas había difundido abiertamente videos de entrenamientos militares masivos en Gaza, incluyendo simulacros de asalto a asentamientos y toma de rehenes. Pero Israel lo consideró un “teatro propagandístico” sin importancia. Así que ese día fatídico dejó desprotegida la verja fronteriza más estrictamente vigilada y con la tecnología más puntera del mundo; tan desprotegida que más de 1.000 gazatíes la atravesaron por diversos puntos sin un solo rasguño. Sacrificando a sus propios ciudadanos, Israel permitió el ataque de Hamas que tan útil le ha sido para manipular a la opinión pública mundial por un tiempo.
Es ya sabido que Israel auspició la creación de Hamas, así como que EEUU financió a islamistas afganos, entre los que estaba Bin Laden. Luego estos terroristas se empoderaron de tal manera que burlaron el espacio aéreo de la mayor potencia mundial, atinaron increíblemente con las torres gemelas y el Pentágono, cruzaron vallas infranqueables… y «justificaron» masacres. No sería de extrañar que surgieran más grupos terroristas si Hamas se plegara al Plan Trump o si se necesitaran para otros menesteres. Son la disculpa ideal mientras no se invente otra mejor.
En resumen, Israel es un monstruo útil al imperialismo, creado y mantenido a base de violencia y mentiras. Ojalá el silencio de los medios tras el show Trump no pare la protesta de la ciudadanía mundial contra el genocidio del pueblo palestino, por lo que queda de humanidad, de civilización, de dignidad, contra la entrada definitiva en un «nuevo orden mundial» en el que nada ni nadie pondría barreras a la fuerza bruta de quienes nos dominan.