Os invito a leer mi artículo hoy en El País:
Las mujeres en el cambio de modelo productivo
Que conste que no soy tan optimista. En realidad, si no hay una ofensiva feminista, el pretendido ‘cambio de modelo’ se quedará en poca cosa. Pero no me negaréis que, teóricamente, se nos presenta en bandeja:
Una ocasión de exigir coherencia,denunciar el doble rasero con el que se trata a las mujeres: el paro femenino no es como ‘el otro’ paro; la violencia machista no es como otros delitos; las violaciones de los derechos humanos de las mujeres no solamente no son un problema diplomático sino que se elevan al orden jurídico en países que gozan de nuestra tutela, sin que nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores, ni ningún otro, emita un solo comunicado con el más mínimo toque de atención (Afganistán, sin ir más lejos)