Soy feminista y exijo la liberación de Julian Assange

Las feministas hemos caído en una trampa de la que es preciso salir. El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se está pudriendo en una cárcel de alta seguridad británica desde abril de 2019, pero su destino puede empeorar sustancialmente. Estos días está celebrándose el juicio para su extradición a EEUU, donde se enfrentaría a 175 años de prisión por «revelación de secretos». Según los informes médicos, su salud está muy deteriorada y su vida corre peligro si no recibe asistencia ahora, mucho más con el trato que le esperaría en EEUU.

El «delito» de Assange ha sido informarnos de los desmanes del gobierno americano. Esta es, hasta ahora, una práctica periodística protegida por el derecho internacional. Por esa razón, el caso Assange es el de la libertad de prensa. Después de 10 años de manipulación y posterior silencio por parte de los principales medios de comunicación, el relator especial de la ONU para casos de tortura, dictamina: «Julian Assange destapó la tortura, él mismo ha sido torturado y podría ser torturado hasta morir en Estados Unidos«.

En esta entrevista le preguntan al relator de la ONU por qué no asumió antes este caso. Él contesta explicando cómo, en el momento en el que Assange estaba en la cima de la popularidad por haber destapado tantos casos de corrupción, se emprendió una estrategia de desprestigio que consiguió desviar el foco hacia su persona. Y declara: «Yo también perdí mi enfoque, a pesar de mi experiencia profesional, que debería haberme hecho estar más alerta«. A muchas feministas también nos hicieron perder el enfoque, y creo que este es el lado más perverso del caso.

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El feminismo y la rebelión por el clima tienen que ser aliadas

Comparto la entrevista que me hizo recientemente el periódico Noticas de Navarra:

PAMPLONA– María Pazos Morán, experta en economía feminista y autora del libro Contra el patriarcado, participó ayer en el foro de la Red de mujeres activas por el clima-Emakumeoklima con la ponencia titulada Economía feminista ante el colapso climático, en la que destacó el papel esencial de las mujeres para combatir el cambio climático.

¿Cuál es la situación actual de la sociedad con respecto al cambio climático?

-Estamos ante una crisis multidimensional. Tenemos una desigualdad social cada vez mayor, la cual es importante para las mujeres, la raza, el entorno rural y urbano, la condición de inmigrante… Y una crisis ecológica y demográfica. Pero ahora lo fundamental y urgente es que estamos a las puertas del cambio climático abrupto. Estamos en medio de la sexta extinción, aunque se minimiza el problema.

¿Qué relación tiene el feminismo con el cambio climático?

-Las mujeres estamos más afectadas, más preocupadas y más preparadas, pero no estamos donde tenemos que estar. Esta es la brecha de género en el cambio climático. Las mujeres tenemos mucho que aportar, y la economía feminista desafía todas las premisas de lo que está pasando y denuncia por qué hemos llegado hasta aquí. Hay un antecedente, que es el hombre dominador. El patriarcado se va adaptando a los distintos sistemas económicos y todo conduce al capitalismo, donde surge el hombre económico moderno, que es por definición egoísta. La naturaleza se convierte en el capital natural, y las mujeres formamos parte de esa naturaleza. El exceso de consumo depreda el medio ambiente irreparablemente, y la finalidad de la economía tiene que ser satisfacer las necesidades de todos y todas dentro de los límites del planeta.

¿De qué manera se podría cambiar esta situación?

-Hay que eliminar lo contaminante y potenciar lo no contaminante, que es lo socialmente útil y curiosamente lo femenino. Hay que potenciar los empleos en los cuidados, la sanidad, la educación o la cultura;que los que se tengan que perder en los sectores contaminantes se sustituyan por otros limpios. La atención a las personas no contamina, y todos esos sectores básicos tienen que ser públicos.

¿Qué elementos contaminantes habría que eliminar?

……. Leer la entrevista completa aquí  

 

Imprescindible entrevista a Simone de Beauvoir en 1975

Un amigo me manda la entrevista en TV a Simone de Beauvoir publicada en este blog.

E impresionante la lucidez, la rotundidad y la eloquencia de Simone de Beauvoir.

Me resulta especialmente interesante ver, desde 44 años después, su descripción certera de cómo los hombres se emplean colectivamente para mantener su dominación sobre el colectivo de las mujeres. O sea, el patriarcado.

Muy interesante su visión de cómo se oprime a las mujeres a través del matrimonio, la maternidad y la precariedad laboral. Pone en primer plano la independencia económica de las mujeres como condición para su liberación. La participación en el empleo como vía para la participación social, para salir del encierro entre las cuatro paredes del llamado «hogar». Sí, el empleo, ¿el empleo! ¡El empleo digno, claro, pero el empleo! Los ingresos propios suficientes para la independencia económica.

Critica la sobreexplotación de las mujeres trabajadoras sometidas a dobles jornadas y aboga por que los hombres compartan el 50% de las tareas de cuidado.

Ah, y crítica duramente a los compañeros progres que, como sucede aún, nos cuentan que somos burguesas porque luchamos por reivindicaciones que atañen a todas las mujeres de todas las clases sociales. Sí, sí, de todas. Los ompañeros que nos dicen que el abandonamos la lucha contra el capitalismo, cuando lo que sucede es que ellos quieren mantener su primacía y no quieren ni oir hablar de patriarcado, de división sexual del trabajo. En tiempos de Simone de Beauvoir nos decían que teníamos que esperar a que resolviéramos la «contradicción principal», o sea la de clase. Ahora nos dicen qeu el feminismo guai, el del 99%, es solamente contra el capitalismo, de patriarcado nada de nada. Las mujeres oprimidas por el capitalismo y solo por el capitalismo. ¡A otro perro con ese hueso, compañeros!

Otro aspecto muy interesante es su crítica alpapel de los organismos «de igualdad» que pretenden maquillar la desigualdad, hacer como que se hace algo… Lo llama «mixtificación», ni más ni menos. También lo hacía María Telo, y otras feministas independientes. En fin, seguimos debatiendo. La entrevista tiene mucha más tela. !Disfrutadla!

 

Entrevista en Temas de Psicoanálisis

Carme García Gomila, Codirectora de la revista Temas de Psicoanálisis, me ha hecho una entrevista. Me ha encantado el diálogo con ella; es estupendo comprobar que podemos entendernos muy bien desde distintas disciplinas, todas tan necesarias para el feminismo.

Aquí copio el principio, y luego el link a la entrevista completa.

Temas de Psicoanálisis.─ Para centrar a nuestros lectores sobre su personalidad, su postura y su ideología citamos la primera frase que usted vierte en la Introducción de su libro Contra el patriarcado,  donde muestra una denuncia clara y contundente sobre  el tema: «El título de este libro refleja la tesis que le inspira: el patriarcado provoca enormes sufrimientos a toda la población y, en alianza con el capitalismo, está conduciendo a la humanidad a su propia extinción. Para detener esta carrera desenfrenada hacia la catástrofe, para construir una sociedad justa, feliz y sostenible, en definitiva, para que tanto sufrimiento deje de existir, debemos trabajar contra el sistema patriarcal». Pero, ¿podría explicar cuáles han sido sus inicios en la lucha feminista? Sobre todo en qué momento histórico se produjo.

María Pazos.─ Cuando tenía 13 años me preguntaron a qué me quería dedicar de mayor y contesté que quería ser feminista. Debía haber atrapado al vuelo la palabra porque no tenía acceso a lecturas ni lo había hablado con nadie. Pero estaba convencida de que las mujeres y las niñas debemos rebelarnos ante la desprotección y la falta de derechos que sufrimos. Recuerdo que me repetía: ¿cómo es posible que el gobierno no proteja a las mujeres y a las criaturas contra un cabeza de familia maltratador, sino que por el contrario avale su autoridad absoluta? Entonces yo aún creía que esos cabezas de familia eran casos aislados de locura, luego entendería mucho más.

En la universidad participé en grupos de mujeres más o menos informales. En 1976 entré en el recién creado Frente de Liberación de la Mujer y después en otros grupos. Era una época en la que coincidía la ola feminista de aquellos años con el fin de la dictadura en España.

TdP.─ ¿Cuándo empezó a poner al servicio de las políticas de igualdad de la mujer sus conocimientos de matemáticas y economía?

M. Pazos.─ Eso fue más difícil. Durante mucho tiempo envidiaba a otras compañeras que podían dedicarse al feminismo desde sus profesiones; a mí me parecía difícil siendo matemática. Pero me fui orientando hacia la investigación y trataba de elegir los temas que me interesaban.

En el año 2000 conseguí un puesto en la Dirección de Estadística de la OCDE, pero en cuanto pude me pasé a la División de Política Social donde estuve al cargo de los modelos de microsimulación de impuestos y prestaciones (llamados tax-benefit). Mi tarea era eminentemente técnica, pero para construir esos modelos tenía que estudiarme las regulaciones de los (entonces) veintinueve países miembros. Esta experiencia me permitió especializarme en la comparación internacional de sistemas de política social y en el estudio de sus impactos; un asunto fascinante.

En 2004, poco después de volver de París, el Instituto de Estudios Fiscales me permitió iniciar una línea de investigación sobre Políticas Públicas e Igualdad de Género (estábamos en el inicio de la llamada “Ola Zapatero”). A partir de ahí me pude dedicar a tiempo completo a esos temas. La verdad es que he encadenado golpes de suerte; aunque también me ha costado buscármelos.

Leer la entrevista completa en la revista Temas de Psicoanálisis